Francisca Florás es una de las grandes exponentes de artes marciales a nivel nacional. Se consagró como la primera mujer cinturón negro de Jiu-jitsu del país y la única chilena que ha ganado un mundial IBJJF en esa misma categoría. Pero pese a su trayectoria, Francisca no puede acceder a ningún apoyo estatal. ¿Por qué? Porque para el Estado chileno, ella no es estrictamente una deportista, sino un sujeto regulado por la Ley 18.356.
Como explica el abogado Rodrigo Vera, magister en derecho penal y exfiscal militar, la norma “no es más que un vestigio que quedó del gobierno militar de los años 80”, diseñado para el control de armas y no para el fomento del deporte. Mientras Francisca entrena para ganar medallas, la ley la procesa administrativamente bajo una lógica de seguridad pública, dejándola, por ejemplo, fuera del financiamiento del Ministerio del Deporte.
(HAZ CLIC PARA CONOCER MÁS DETALLES DE ALGUNOS DE LOS LOGROS DE FRANCISCA FLORÁS)
“Mis compañeros de colegio hicieron un grupito cuando gané el Mundial de Estados Unidos. Me depositaban un monto de plata todos los meses, con eso podía pagar una inscripción”.
-Campeona Mundial Francisca Florás
Esta contradicción entre el alto rendimiento y la ilegalidad administrativa es una anomalía a nivel global. Para dimensionarlo, se revisó el marco normativo de más de cien países de América, Europa, Asia y Oceanía, en un análisis corroborado por la abogada Leslie Provoste y el uso de inteligencia artificial. El cruce de datos confirmó que Chile es uno de los pocos Estados que, por motivos históricos de seguridad nacional, mantiene casi todas las artes marciales centralizadas bajo el Ministerio de Defensa y vinculadas al control de armas.
En contraste, el resto de las jurisdicciones analizadas —incluyendo potencias y cunas de distintas disciplinas como Japón, Corea, Brasil y Estados Unidos— regula la enseñanza marcial estrictamente en el ámbito deportivo, cultural o recreativo. En estas naciones, la administración recae en federaciones y autoridades del deporte, alejadas de lógicas militares. Las consecuencias de esta rareza jurídica chilena limitan el desarrollo de la disciplinas .
Otra persona que comparte una situación similar a Florás es Roberto Pincheira, profesor del dojo Cicero Costha en Concepción y campeón del Mundo IBJJF en cinturón morado el 2021; el único de la región en conseguir la hazaña mundialista.
Al igual que Florás, ha sido laureado en múltiples ocasiones a nivel nacional e internacional. A pesar de su gran trayectoria y sus 13 años de Jiu-Jitsu, no cuenta con el permiso de la DGMN y debe operar en la clandestinidad. Esta es la realidad de la ciudad penquista, en la que múltiples profesores trabajan sin autorización y con miedo a las fiscalizaciones.
Pero en medio de estas complicaciones existe un caso particular en los registros oficiales de Concepción. Un nombre que figura con los papeles necesarios al día. Una legalidad que sus pares no han podido conseguir, ni entender.
(PARA VISITARLOS OTROS CAPÍTULOS PUEDES APRETAR LOS BOTONES MÁS ABAJO)
A pesar de ser campeona del mundo y tener dos Dan en su cinturón, Florás sigue siendo alumna en su dojo «Cicero Costha Valparaíso».
Según el texto estricto de la Ley 18.356 y su Decreto 42, ningún ciudadano puede entrar a un tatami a aprender sin antes pasar por el control militar.
La normativa exige que cada estudiante tramite un «permiso previo» ante la DGMN, presentando sus antecedentes penales y pagando una tasa anual de $2.930 pesos para ser autorizado a recibir instrucción.
Incluso los menores de 18 años deben contar con una autorización notarial de sus padres visada por la autoridad fiscalizadora, convirtiendo la inscripción en un gimnasio en un trámite burocrático de seguridad nacional.
Para entender por qué la exigencia de registro recae también sobre los alumnos, es clave mirar el origen de la ley. Sandro Bertolotto, encargado nacional de Artes Marciales de la Dirección General de Movilización Nacional (DGMN), explica que el propósito inicial era identificar a grupos que utilizaban técnicas de combate en revueltas callejeras. El Estado buscaba evitar que estas destrezas perdieran su base valórica —como la honorabilidad y la disciplina— y se utilizaran con un fin último ligado a la violencia.
Con los años, esta medida de contención evolucionó hacia una justificación de orden público. Hoy, la institución defiende el empadronamiento de los practicantes como un «servicio a la comunidad» que permite mantener el «orden en la actividad». Para la DGMN, registrar a los alumnos ya no es solo una herencia histórica, sino una herramienta estatal que brinda «seguridad y confianza», garantizando que todo aquel que aprenda o enseñe artes marciales esté acreditado y regulado.
Si bien la postura de la autoridad militar parece una medida lógica desde el punto de vista del control estatal, tiene sus detractores en la práctica diaria al contrastar con la naturaleza de ciertas disciplinas. Uno de estos es Alejandro Oliva, instructor de Tai Chi, Neikun y Esgrima Japonesa con más de dos décadas de trayectoria. El maestro define al Tai Chi como un arte que tiene raíces en la defensa personal, pero que hoy cumple una función terapéutica y orientada hacia la salud. Su objetivo se enfoca en un trabajo integral de movimientos lentos, respiración y concentración mental para calmar la mente y fortalecer el cuerpo. El maestro menciona que esta es una disciplina de muy bajo impacto la cual puede ser practicada por cualquier persona, desde niños hasta ancianos.
Es precisamente por este enfoque pacífico que Oliva evidencia lo absurdo que resulta aplicar esta estricta normativa a sus clases. Para el instructor, obligar a sus estudiantes a empadronarse bajo una lógica de seguridad nacional carece de todo sentido. «Tengo señoras de 70 u 80 años… ella no tiene ningún peligro para la sociedad para que esté en esta ley, porque es una ley de violencia. Alguien que maneja un auto puede ser mucho más peligroso que alguien que hace Tai Chi», cuestiona el maestro.
Extraído de: Luis Duarte Tai Chi & Qi Gong
Víctor Vásquez, líder de RF, es un referente histórico del Jiu-Jitsu en Chile. Actualmente ostenta el rango de Cinturón Negro 5º Grado, siendo uno de los graduados más antiguos del país. Se destacó como competidor internacional abriendo camino en Brasil y hoy figura como representante oficial de la marca Koral Fight Co.
Su carrera enfrenta un quiebre mediático ligado a las MMA. Fue entrenador y pareja de la luchadora Gloria Bravo, quien en 2017 lo denunció ante la justicia por violencia intrafamiliar. La difusión pública de videos de las agresiones generó un fuerte rechazo social que marcó su reputación de forma permanente.
Historia de violencia de Víctor Vásquez | Fuente TVN
Francisco Ahumada Venegas es un abogado y figura conocida en San Antonio, donde ejerció como Director Jurídico del municipio. Su trayectoria pública se cruza con su pertenencia a la Masonería.
Su gestión enfrentó serios cuestionamientos. En 2015, Contraloría acreditó que litigaba causas privadas en horario laboral y dilataba sumarios internos. Además, se vio envuelto en polémicas por nepotismo al cuestionarse contratos de su hermano y la falsa presentación de su pareja como abogada.
En lo deportivo, es instructor de Jiu-Jitsu Brasileño. Sin embargo, su grado de 4º Dan es técnicamente cuestionable. Era cinturón negro en 2018, los tiempos reglamentarios no alcanzan para dicho rango hoy, sugiriendo una homologación no estándar.
Samir Dorado es un destacado artista marcial y ex artista circense oriundo de Valparaíso. Es ampliamente respetado por ser el pionero que introdujo el Jiu-Jitsu Brasileño (BJJ) en la V Región y el país. Hoy tiene cinturón negro cuarto Dan.
Su trayectoria comenzó a los 14 años como el payaso «Cototyn», actuando en circos legendarios como «Las Águilas Humanas» y en TV. Buscando Viajó a Brasil para formarse en la academia Gracie Humaitá. Fue de los primeros chilenos en traer ese conocimiento directo de la fuente.
Hoy se dedica a la enseñanza de artes marciales y defensa personal, mezclando BJJ, Kenpo. El Estado de Chile lo reconoció oficialmente como Cultor del Patrimonio y sigue siendo un referente activo que dicta seminarios técnicos por todo el país.
(Ajuste del zoom al final de la página)
(Ajuste del zoom al final de la página)
Francisco Maldonado fue uno de los impulsores para un proyecto de ley que busca sacar exclusivamente al Jiu-Jitsu Brasileño de la Ley 18.356. Éste se mantiene en primer trámite constitucional en el Senado desde enero del 2023.
Este registro certifica que Manuel Plaza Arenas es el único instructor de Jiu-Jitsu en Concepción inscrito y legalmente validado por la autoridad competente, con un grado superior que con el que cuenta realmente.
Listado oficial de artes marciales bajo el control de la DGMN
Jujitsu & Budo: Aiki-Jujitsu, Budo Taijutsu, Gekikan-Jutsu, Geinyer-Jutsu, Jojo-Jutsu, Jitsu, Bu-jitsu.
Armas & Otros: Iaido, Iai-Jutsu, Ho-Jutsu, Ninjutsu, Nihon Ryu.
Jiu-Jitsu: Brazilian Jujitsu (BJJ), Gracie-Jujitsu, Jiu-jitsu-Brasileño.
Otros: Sambo, Hankido, Budo-Hapkido.
Tai Chi: Tai Chi Chuan, Guang, Kong, Kuan, Kung, Quan, Tao, Yang.
Kung Fu & Estilos: Shaolin (Chuan/Shaolinsi), Wing Chung, Hung Gar (Kuen), Jet Kune Do, Pa Kwa Chuan, Choy Li Fat.
Estilos Internos/Otros: Ba-jitsu, Bak Siu Lam Kune, Luh Chuang, Mu-Fa-Chuan, Nei Chia, Wu Shu.
Hapkido: Hapkido, Hwarang Hapkido.
Otros: Choson Mu Sul, Sipalki Do, Universal Tang Soo Do, Taido.
Contacto: Kick Boxing, Full Contact, Contacto Total Portugués, Savate.
Defensa Personal: Krav Maga, Krav Panim El Panim (Kapap).
Sureste Asiático: Bando (Sil/Banshai), Pekiti Tirsia Kali, Sikaran.
El Jiu-Jitsu Brasileño tiene sus raíces directas en el Judo Kodokan de Japón, traído a occidente por el maestro Mitsuyo Maeda. A diferencia del Judo deportivo moderno, Maeda era un experto en la lucha de suelo (Ne-Waza).
El judoka viajó por el mundo probando su estilo contra boxeadores y luchadores, lo que lo obligó a refinar sus técnicas para neutralizar a oponentes más grandes y fuertes mediante la estrategia y la sumisión.
En 1914, Maeda se estableció en Brasil y, en agradecimiento al diplomático Gastão Gracie por su ayuda con la comunidad japonesa, enseñó su arte al hijo mayor de este, Carlos Gracie. Carlos transmitió estas enseñanzas a sus hermanos, pero fue el menor, Hélio Gracie, quien transformó el arte al darse cuenta de que no tenía la fuerza física para ejecutar las proyecciones tradicionales del Judo con la misma eficacia que sus hermanos o Maeda.
Esta necesidad de adaptación dio origen al Jiu-Jitsu Brasileño tal como lo conocemos hoy. Hélio modificó las palancas y los movimientos para que dependieran exclusivamente de la biomecánica y el tiempo, en lugar de la fuerza explosiva, creando una disciplina distinta enfocada casi totalmente en llevar la pelea al suelo y finalizar, separandose del camino deportivo que tomó el Judo olímpico.
El Jiu-Jitsu Brasileño (BJJ) es un arte marcial de contacto total que se especializa en el combate en el suelo. Su objetivo principal es la finalización (o sumisión), que consiste en usar llaves articulares o estrangulaciones para forzar al oponente a rendirse sin recurrir a golpes.
Foto 1: Estrangulación desde cuadrúpedo Foto 2: Estrangulación desde la espalda Foto 3: Guardia Cerrada Fotos: Rafael Marambio y Antonia Contreras
La esencia del Jiu-Jitsu es permitir que el pequeño venza al grande. Diseñado para anular la fuerza bruta, utiliza palancas y estrangulaciones para igualar condiciones. Al llevar la lucha al suelo, la técnica superior y la eficiencia vencen a la ventaja de peso y tamaño.
¿Qué vale en las luchas de Jiu-Jitsu Brasileño?
Derribos que lleven al oponente al suelo usando técnicas de Judo, Lucha Olímpica u otros.
Raspados: Invertir la posición (pasar de estar abajo a estar arriba).
Pasajes de guardia: Cruzar las piernas del oponente para controlarlo de lado.
Posiciones de control: Montada, toma de espalda, rodilla al estómago.
Estrangulaciones: Cortar el flujo de sangre o aire (con las solapas del kimono o con los brazos/piernas).
Llaves Articulares: Hiperextensión de codos (Armbar), hombros (Kimura/Americana) y rodillas/tobillos (dependiendo del cinturón).
Golpes: Nada de puñetazos, codazos, rodillazos o patadas. Esto diferencia al BJJ del MMA.
Slam (azotar): Levantar al oponente cuando te tiene en una llave (como un triángulo) y azotarlo contra el suelo para liberarte.
Manipulación de articulaciones pequeñas: No se pueden torcer los dedos de las manos o pies individualmente.
El Heel Hook (llave de talón) y el Reaping (cruzar la rodilla sobre el muslo del oponente de fuera hacia adentro) están prohibidos en la mayoría de las competencias con Kimono por el alto riesgo de romper ligamentos
Cervicales: Torcer el cuello sin una estrangulación asociada (Neck crank).
Así se ve una lucha profesional de Jiu-Jitsu Brasileño
(Video extraído de FloGrappling)